Emplazamiento

3ª Fase de El Olivar, Boadilla del Monte – Madrid

Propietario o promotor

Q21

Año

2017

Arquitecto autor del proyecto

David González García

Descripción de la obra

El principio sobre el que se basa la implantación de la propuesta son unos ejes que conectan las distintas viviendas planteados sobre las curvas de nivel. Con estos paseos peatonales se convierten las conexiones internas entre las distintas viviendas y las zonas comunes de recreo y accesos en unas zonas atractivas que ayudan a la interrelación de los habitantes de la promoción. Con este sistema se conectan los caminos urbanos exteriores de las parcelas con toda la promoción.

Se diseñan las fachadas de manera que sean lo más eficientes energéticamente posibles con un sistema constructivo de gran inercia térmica. Las zonas de día se disponen al Sur para recibir mayor iluminación y aprovechamiento del soleamiento para la climatización de la vivienda mediante aporte de calor en invierno y elementos de control solar en verano. Se disponen paneles solares en las cubiertas inclinadas para aprovechar la energía solar.
Los grandes ventanales en la zona Sur de las viviendas permiten además aprovechar el desnivel entre plataformas de las edificaciones para marcar las vistas de las viviendas hacia el Sur de la parcela.

Se disponen una serie de caminos peatonales, haciendo una clara distinción entre recorridos peatonales sobre rasante teniendo todos los accesos peatonales a las viviendas y zonas comunes, y los recorridos de los vehículos bajo rasante para dar acceso a los garajes privados con una dotación mínima de dos plazas de aparcamiento por vivienda.

Paseos amables, plazas privadas. En la intersección de los ejes diagonales del sistema de comunicaciones interior entre viviendas y zonas comunes y accesos se implantan áreas de vegetación, zonas de circulación peatonal, zonas de agua, zonas de servicio y recreativas. De esta manera se crean paseos agradables y zonas de interacción de los vecinos

Idea de pueblo. Se realiza una implantación que recuerda a los asentamientos tradicionales en ladera, aprovechando las plataformas que se apoyan en la marcada topografía del terreno. Las viviendas unifamiliares de dos plantas adosadas en hileras de no más de 7 viviendas fomentan la pequeña escala.
Además los caminos interiores en los que se mezcla vegetación, zonas de interrelación vecinal y materiales amables inciden en la idea de pequeña población.